6 cosas que puedes hacer para mantener la energía de tu equipo

Vivimos tiempos difíciles en la oficina. No encontramos muchos motivos para mantener la moral alta. Las ventas no son lo que eran. Los precios se han hundido. Los clientes no acaban de pagar lo que nos deben. El equipo se ha reducido drásticamente. Unos se fueron por su propio pie viendo lo poco que podíamos ofrecerles. A otros les tuvimos que despedir, porque a pesar de ser pocos, todavía éramos demasiadas bocas que mantener. Y como resultado de todo lo anterior, los que quedan, cuatro gatos peleando panza arriba, tienes las pilas a punto de descargarse.

¿Qué puedes hacer ante esta situación?

No pierdas la fe, conviértete en el faro que guíe al equipo.

Eres la última persona que debe hacerlo. Tu equipo busca en ti, ese punto de referencia, ese faro que le permita distinguir la meta en medio de un entorno tan lúgubre. Tu misión es recordar continuamente que el barco todavía no está hundido y que aún podemos salir de ahí.

No niegues la realidad, comparte la información útil.

Muchos líderes de equipo cuando las cosas van mal, prefieren quedarse para ellos mismos los datos que le dicen que las cosas no van bien. Se encierran en sus despachos rehuyendo el diálogo con sus colaboradores. Si alguien tiene la oportunidad de preguntarle directamente sobre la situación, esbozan una sonrisa forzada que les delata y contestan con monosílabos que significan lo contrario de lo que quieren decir.

Los clientes te dicen que no compran tu producto/servicio porque la competencia le ofrece lo mismo por menos precio, porque ahora no entra dentro de sus prioridades, porque no encuentra financiación…etc. Tu superior, al mismo tiempo, te dice que si las ventas no salen, tendrás que reducir el equipo. Y tú decides guardarte toda esa información para ti mismo, porque tus colaboradores deben centrarse en trabajar. Sin embargo, parte de esa información que sólo tú conoces, pueden ser pistas que ayuden a tus colaboradores a encontrar soluciones.

Fomenta, ahora más que nunca, el trabajo en equipo.

Tus colaboradores se sienten amenazados. Conocen perfectamente las consecuencias de no conseguir beneficios (reducción de oportunidades profesionales, reducción de salarios, despidos, etc.). Esta situación puede despertar en ellos un fuerte sentimiento de rivalidad hacia sus compañeros, lo que les llevará a ocultar información, evitar ayudar a sus pares y, en definitiva a obstaculizar todavía más el rendimiento del equipo.

Por eso, ahora, más que nunca, necesitan a alguien que les recuerde la importancia de remar todos en la misma dirección, de la necesidad de  coordinarse y apoyarse mutuamente para lograr los objetivos, que, como siempre son COMUNES, COMPARTIDOS por todos los miembros del equipo.

Solicita soluciones a tu equipo

Sé que te sientes responsable de la situación y que quieres reflotar los resultados de tu equipo. Pero un equipo nunca ha estado constituido por una única persona. Necesitas a tus colaboradores para analizar la situación e identificar las estrategias que os permitan posicionaros mejor en el mercado, mejorar la relación con el cliente y ser más eficientes en el trabajo interno.

Por tanto, sal de tu despacho, convoca a tu equipo. De uno en uno, para que cada uno desde su óptica tenga la oportunidad de pensar cómo puede contribuir a mejorar la situación. Y en equipo, para que entre todos podáis construir una estrategia sólida y compartida.

Celebra los éxitos, aunque sean pequeños

Lejos quedan las cenas celebrando el crecimiento imparable a dos cifras. Ahora sólo hay cabidas para logros más cotidianos. Pero es imprescindible que los remarquemos, que los destaquemos para mantener la energía a tono.

Recuerda a cada profesional por qué cuentas con él / ella

En los momentos de crisis, nuestros colaboradores, al igual que tú, dudan de su propia competencia. ¿Por qué lo que hacía un par de años obtenía buenos resultados y ahora no? Ahora, es el mejor momento para recordarles sus fortalezas, por qué forman parte del equipo y así alentarles a seguir insistiendo.

En conclusión…

Son tiempos difíciles para mantener la energía de tu equipo pero hoy más que nunca tu equipo necesita de ti, de alguien capaz de recargarles las pilas. ¿Te animas?

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